El mítico espía inglés tendrá mucha clase y los mejores gadgets, pero si estuviera la mitad de buena que esta rubia no tendría que armar tanto follón para cada cosa que hace. Con enseñar un meño...
Cuando piensas en un espía te imaginas a James Bond tomando Martinis o a un señor descifrando mensajes nazis para la resistencia. Nunca se te va a pasar por la cabeza una rubia de este porte.Si los espías fueran así, habría puñetazos para entrar en la escuela de espías.