En lo más frío del frío infierno
Starship Troopers y Battletech juntos por fin
Ahora que la terraformación de los planetas está de moda gracias a los planes de la NASA para Marte, Capcom lanza su versión para PS3 de uno de los mejores juegos de acción de la blanca de Microsoft, Lost Planet: Extreme Condition.
Ron Pier, 05/03/2008
Lost Planet ha sido uno de los mayores aciertos de la desarrolladora japonesa Capcom. A principios de 2007, lanzaron el juego para XBOX 360 y el resultado fue espectacular, Extreme Condition se convirtió casi de inmediato en una referencia dentro de los juegos de acción en tercera persona y en el aglutinante de legiones de fans que pedían más material relacionado con D.N.E. III, el planeta donde sangre y combustible significan lo mismo.
En vista del éxito, la versión para PC del producto no se hizo esperar y en el mes de Junio hizo su debut en la plataforma más extendida del mercado con el único inconveniente de que poca gente se iba a gastar medio kilo en un ordenador capaz de hacer funcionar Lost Planet a pleno rendimiento.
Ahora, desde el 29 de Febrero de 2008, los usuarios de Playstation 3 son los nuevos afortunados que podrán vivir en sus carnes la odisea del hombre por conquistar este gélido mundo.
Pero vamos a ponernos en situación, Lost Planet: Extreme Condition es un juego de acción en tercera persona que nos sitúa en el lejano planeta D.N.E. III, un mundo congelado apto para ser terraformado y colonizado por el ser humano (tal como va La Tierra esto pronto dejará de ser ciencia ficción). Todo iba como la seda hasta que los exploradores terrestres se encuentran con los habitantes de este infierno helado, los Akrid.
Esta raza, mezcla de insecto y ballena jorobada (por el tamaño, más que nada), está poco dispuesta a permitir que sus nuevos vecinos se paseen por su planeta natal a sus anchas, y por si fuera poco, la cosa se complica más cuando los humanos descubren que las tripas de esos encantadores “bichitos” están repletas de una fuente de energía que deja a las centrales nucleares a la altura de una pila de botón. ¡Y es gratis!
Pero claro, para conseguirla hay que matar a uno de esos primos hormonados de un saltamontes, y no es precisamente fácil. Ahí es donde entran en juego los Vital Suits, una especie de “Mech” que sirve además de soporte vital del “tipejo” que lo pilota.
Con esos ingredientes ya tenemos el lío montado. Hordas de enemigos feos en plan Starship Troopers, una meta a conseguir (energía para todos) y tu en el papel de Wayne Holden, un superviviente de un grupo operaciones especiales aniquilado por los Akrid, pilotando al hermano gemelo de Mazinger Z y disparando a todo lo que se mueva. ¡Una delicia!
Técnica y gráficamente muy bueno, con escenarios tan reales como el Pirineo Aragonés (o más), con una jugabilidad a toda prueba, adictivo en exceso y sobre todo rápido y sangriento, Lost Planet: Extreme Condition se revela como uno de los grandes títulos para Playstation 3 de 2008.