El descanso del guerrero
Dejará de ser opcional a partir de ahora
Dragon Quest Swords: La Reina Enmascarada y La Torre de Los Espejos es la nueva propuesta de Square para que desenvaines tu Wiimote y hagas añicos a las hordas de peligrosos monstruos que amenazan Avalonia
Ron Pier, 09/05/2008
Después de arrasar en medio mundo con más de cuarenta y tres millones de ejemplares de la serie vendidos, los responsables de la franquicia pretenden sorprender al público europeo con dos nuevas entregas, Dragon Quest Swords para Wii y Dragon Quest Monster Joker para NDS.
Bienvenido al primer juego de la saga desarrollado exclusivamente para la videoconsola de nueva generación de la compañía Nintendo. El nuevo Dragon Quest Swords: La Reina Enmascarada y La Torre de los Espejos sale a la venta en nuestro país el nueve de Mayo con ganas de agradar y sobre todo, de no dar un segundo de respiro al jugador.
Se trata de un videojuego de rol en primera persona en el que utilizando el Wiimote a modo de espada (hay accesorios especiales) tendrás que partir en rodajas a tus enemigos y parapetarte con tu escudo para poder bloquear sus ataques mientras lanzas poderosos combos de contraataque. ¡Cuando te vea tu madre montándola en mitad de la sala de estar!
Eres un joven que reside al pie del castillo de Avalonia. Al llegar tu dieciseisavo cumpleaños es hora de tomar el Camino del Valor, la prueba de fuerza que todo joven avalonio debe superar para ser considerado mayor de edad. Utiliza todo tu talento con la espada para superar la prueba y ganarte un lugar entre los guerreros avalonios.
Este argumento tan simple es una excusa como otra cualquiera para introducir al jugador en un maravilloso mundo en tres dimensiones creado por Akira Toriyama y Yuji Horii mientras comprueba lo cansado que resulta ser un guerrero al ritmo de las melodías compuestas por Koichi Sugiyama.
Una delicia visual y musical que sumergirá al protagonista en una dramática historia y proporcionará al jugador diversión sin límites, por lo menos mientras el cuerpo aguante, que no todos estamos físicamente preparados para ser un héroe.