¿Qué tengo encima de los hombros?
Dead Head Fred, lucha callejera
Dead Head Fred es un irreverente y original juego de acción en el que lo más importante es no perder la cabeza. Fred Neuman, el más que probable sucesor de Sir Daniel Fortesque hace su debut en exclusiva para Playstation Portable.
Ron Pier, 07/12/2007
Estados Unidos, 1940. Eres Fred Neuman, detective privado. Fuerte, inteligente, concienzudo y, porqué no decirlo, incluso guapo. O por lo menos lo eras hasta el momento en que te despertaste en un oscuro y sucio laboratorio y te miraste a un espejo. A mi me falta algo… ¿Qué tengo encima de los hombros?.
Asesinado, decapitado y resucitado gracias a un extraño experimento, te embarcarás en una original aventura en busca de venganza y sobre todo, de tu preciosa cabeza. Prepárate a volar, romper, pelear e investigar a lo largo de las calles de Hope Falls y sus alrededores, Creepy Hallow, Pitt’s Power Plant y Freak Farms para encontrarla.
Dead Head Fred es un juego de acción y aventura salpicado de escenarios donde tendrás que mostrar tus habilidades en las plataformas y además resolver algún que otro puzzle. La novedad, además de la mezcla de géneros y el humor negro del protagonista es, sin duda, las múltiples oportunidades que te ofrece la característica principal del UMD.
Y es que, al carecer Fred de cabeza, tendrá que utilizar las de sus enemigos para resolver algunas de las situaciones casi imposibles que se le van presentando según transcurre la trama. Cada una de las cabezas tiene propiedades personales, con lo que tendrás que hacer una buena colección si quieres terminar el juego (y de jarras para guardarlas).
Además de tratarse de un producto de lo más adictivo por su negro sentido del humor y su trama estilo “amanece que no es poco”, estamos ante un juego con un más que aceptable nivel gráfico, un sistema de sonido nada desdeñable y una jugabilidad estupenda. Además, los múltiples modos de juego, misiones secundarias, finales y mini-juegos consiguen alargar bastantes horas la vida útil de Dead Head Fred. ¡Cuidado que engancha!